Colección Vivanco Dulce de Invierno
29,05 €
Impuestos incluidos
Contenido: 37,5 cl
Graduación: 13,5% vol
VARIEDAD
Garnacha 40%, Mazuelo 40%, Tempranillo 10% y Graciano 10%.
pH/acidez: 3.70/5.3
Azúcar Residual: 120 g/l
VINIFICACIÓN
Vendimia manual Tardía de Invierno de cada una de las variedades por separado, con rendimientos ínfimos debido a la deshidratación, en pequeñas cajas de 10 kilogramos de capacidad. Tras un suave y largo prensado se obtiene un mosto que fermentará durante aproximadamente un mes y medio en barricas de roble francés.
CRIANZA
12 meses de estancia posterior en barricas de roble francés de diferentes tonelerías, tostados y orígenes. Cada uno de los vinos permanece con sus lías finas hasta su embotellado, realizándose bâtonnage periódicos durante los primeros meses. Se realiza el cuvée de los vinos para afinarse posteriormente durante casi otro año en botellero.
CATA
Color anaranjado pálido, limpio y brillante. Aromas intensos y muy agradables a frutas escarchadas, orejones de melocotón, naranja confitada y dulce de membrillo, todo rodeado de elegantes notas florales y cacao. En boca es sensual, delicado, con un fino dulzor frutal muy fresco e integrado que lo convierten en un vino largo, sabroso y placentero.
MARIDAJE
Se recomienda servirlo y degustarlo entre 10 y 12 °C con el fin de disfrutarlo en su pleno equilibrio de aromas, fino dulzor y frescura. Es un vino ideal para disfrutar como aperitivo, solo, o junto a foie gras o quesos fuertes (roquefort, cabrales…). Sorprende con mariscos fríos (ostras, bogavantes…) y es un gran acompañante como vino de postre con todo tipo de tartas, dulces y frutas de temporada. También se recomienda como vino de sobremesa en torno a una agradable conversación.
EL ORIGEN
Colección Vivanco 4 Varietales Dulce de Invierno es el resultado de años de investigación en los que Rafael Vivanco se propuso recuperar los casi desaparecidos vinos dulces tradicionales riojanos. Conocidos como “supurados”, estos vinos se elaboraban a partir de las uvas pasificadas durante el invierno en los altos de las casas, disfrutándose como vino de postre en los días festivos y como reconstituyente.
PIONERO EN RIOJA
Este Vino Naturalmente Dulce, procede de la Vendimia Tardía de invierno de uvas botritizadas de las variedades tradicionales tintas riojanas Tempranillo, Graciano, Garnacha y Mazuelo cultivadas en este terruño singular. Se trata de un vino de guarda, pionero en Rioja, que irá ganando en complejidad a lo largo de su vida en botella, al igual que sucede con los mundialmente reconocidos vinos dulces de Sauternes o Tokay.
Garnacha 40%, Mazuelo 40%, Tempranillo 10% y Graciano 10%.
pH/acidez: 3.70/5.3
Azúcar Residual: 120 g/l
VINIFICACIÓN
Vendimia manual Tardía de Invierno de cada una de las variedades por separado, con rendimientos ínfimos debido a la deshidratación, en pequeñas cajas de 10 kilogramos de capacidad. Tras un suave y largo prensado se obtiene un mosto que fermentará durante aproximadamente un mes y medio en barricas de roble francés.
CRIANZA
12 meses de estancia posterior en barricas de roble francés de diferentes tonelerías, tostados y orígenes. Cada uno de los vinos permanece con sus lías finas hasta su embotellado, realizándose bâtonnage periódicos durante los primeros meses. Se realiza el cuvée de los vinos para afinarse posteriormente durante casi otro año en botellero.
CATA
Color anaranjado pálido, limpio y brillante. Aromas intensos y muy agradables a frutas escarchadas, orejones de melocotón, naranja confitada y dulce de membrillo, todo rodeado de elegantes notas florales y cacao. En boca es sensual, delicado, con un fino dulzor frutal muy fresco e integrado que lo convierten en un vino largo, sabroso y placentero.
MARIDAJE
Se recomienda servirlo y degustarlo entre 10 y 12 °C con el fin de disfrutarlo en su pleno equilibrio de aromas, fino dulzor y frescura. Es un vino ideal para disfrutar como aperitivo, solo, o junto a foie gras o quesos fuertes (roquefort, cabrales…). Sorprende con mariscos fríos (ostras, bogavantes…) y es un gran acompañante como vino de postre con todo tipo de tartas, dulces y frutas de temporada. También se recomienda como vino de sobremesa en torno a una agradable conversación.
EL ORIGEN
Colección Vivanco 4 Varietales Dulce de Invierno es el resultado de años de investigación en los que Rafael Vivanco se propuso recuperar los casi desaparecidos vinos dulces tradicionales riojanos. Conocidos como “supurados”, estos vinos se elaboraban a partir de las uvas pasificadas durante el invierno en los altos de las casas, disfrutándose como vino de postre en los días festivos y como reconstituyente.
PIONERO EN RIOJA
Este Vino Naturalmente Dulce, procede de la Vendimia Tardía de invierno de uvas botritizadas de las variedades tradicionales tintas riojanas Tempranillo, Graciano, Garnacha y Mazuelo cultivadas en este terruño singular. Se trata de un vino de guarda, pionero en Rioja, que irá ganando en complejidad a lo largo de su vida en botella, al igual que sucede con los mundialmente reconocidos vinos dulces de Sauternes o Tokay.
Sobre el productor
Vivanco
Vivanco es familia, vino y pasión. Cuatro generaciones unidas por una misma vocación: cultivar, entender y compartir la Cultura del Vino desde La Rioja. Esta historia comenzó hace más de 100 años, cuando Pedro Vivanco González, nuestro bisabuelo, elaboraba vino con las uvas de un pequeño viñedo en Alberite. Fueron tiempos duros, pero llenos de ilusión y determinación.
Con esfuerzo y visión, nuestro abuelo Santiago continuó el camino. Y fue Felisa, nuestra abuela, quien impulsó el espíritu emprendedor familiar, apoyando a nuestro padre, Pedro Vivanco Paracuellos, para que estudiara enología. Él supo combinar humildad, conocimiento y amor por el vino, iniciando una colección única de objetos relacionados con su cultura.
En 2004, ese compromiso se materializó en Vivanco: un proyecto vitivinícola y cultural con un objetivo claro: rendir homenaje al vino y compartir su legado con el mundo. Hoy, sus hijos, Santiago y Rafael, seguimos construyendo este sueño.
Hoy, Vivanco es más que una bodega: es un homenaje vivo al vino, un espacio donde tradición, innovación y cultura se unen para emocionar y educar. Nuestra pasión familiar se convierte en una invitación: descubrir, sentir y compartir la Cultura del Vino en toda su dimensión.
Con esfuerzo y visión, nuestro abuelo Santiago continuó el camino. Y fue Felisa, nuestra abuela, quien impulsó el espíritu emprendedor familiar, apoyando a nuestro padre, Pedro Vivanco Paracuellos, para que estudiara enología. Él supo combinar humildad, conocimiento y amor por el vino, iniciando una colección única de objetos relacionados con su cultura.
En 2004, ese compromiso se materializó en Vivanco: un proyecto vitivinícola y cultural con un objetivo claro: rendir homenaje al vino y compartir su legado con el mundo. Hoy, sus hijos, Santiago y Rafael, seguimos construyendo este sueño.
Hoy, Vivanco es más que una bodega: es un homenaje vivo al vino, un espacio donde tradición, innovación y cultura se unen para emocionar y educar. Nuestra pasión familiar se convierte en una invitación: descubrir, sentir y compartir la Cultura del Vino en toda su dimensión.